Responde dudas al instante, se queda con el teléfono de quien no compra hoy, y te escribe los textos para redes cuando no tienes tiempo. Se pega en tu web en cinco minutos.
Tres pasos, sin nada que instalar en tu ordenador.
Un solo código. Lo añadimos nosotros o lo pega quien te lleve la web, en un par de minutos.
Horario, catálogo, precios, políticas de devolución — lo que un cliente te preguntaría a ti.
Nombre y teléfono de quien quiere que le llames, listos en un panel para que los repases cuando puedas.
Todo lo necesario para no perder un cliente por no contestar a tiempo.
Fines de semana, festivos, a las tres de la madrugada — siempre hay alguien respondiendo, en cualquier idioma que te escriban.
Deja su nombre y teléfono sin salir del chat.
Un botón lleva la conversación directa a tu móvil.
Escribe el producto o la oferta y en segundos tienes tres textos listos para publicar, con hashtags incluidos.
Solo tú ves los leads.
Sin obras, sin reuniones eternas. Nos das los datos de tu negocio y lo ponemos a funcionar.
Es el recepcionista de verdad, funcionando ahora mismo.
Montado sobre una tienda de ropa ficticia — pregúntale por el horario, si hacen devoluciones o si tienen descuentos.
Si tus clientes te preguntan siempre lo mismo, esto te ahorra tiempo.
Cuéntame a qué te dedicas y en un día tienes tu propio recepcionista funcionando, con tus datos.
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